Melisa Echeverri - mecheverri@larepublica.com.co Viernes, 11 de marzo de 2016

Todo comenzó porque cinco compañías expresaron su desacuerdo con la solicitud del registro del signo, que designaría productos farmacéuticos, incluidos en la clase 5 de la Clasificación Internacional de Niza. Aseguraban que la marca solicitada guardaba una estrecha semejanza con sus signos registrados. 

Por ejemplo, la corporación Spai Sons Pharmaceutical International Cosmetics Ltda alegó por su signo Regenerathor CX que también es de la clase 5. Así también pasó con Exeltis Pharmaceuticals Holding, que cuenta con Regenesis Max y designa farmacéuticos. Al igual que Energix y Regeneresen, de Glaxosmithkline Biologicals y de Regeneresen S.A, respectivamente. 

A esta lista se sumó Alpina Productos Alimenticios, la única de este grupo que logró que se vetara la marca debido a que demostraron la similitud con su signo registrado Regeneris, y además, lograron que se reconociera su notoriedad.

Para la Dirección de Signos Distintivos, las marcas mencionadas anteriormente, excepto Regeneris, contenían elementos que les permitían diferenciarse de Regenerix. Además, el elemento en común, “regener”, fue considerado una expresión evocativa, que da a entender “regeneración” o “regenerar”, y por lo tanto, puede considerarse débil pues cualquier empresa la puede usar.

Mientras que en el caso de Regeneris, la Dirección dio cuenta de que “el signo solicitado reproduce las marcas registradas, configurándose así una reproducción marcaria total”, pues la diferencia que da la x en la palabra no basta para que un consumidor los diferencie en el mercado, pues su pronunciación y sonido es similar.

En cuanto a la relación entre los productos, esta instancia determinó que lo que ofrecen no tiene nada en común; sin embargo, Alpina consiguió demostrar que su marca merecía la distinción de notoriedad, pues probó su reconocimiento en Colombia. Evidenció que sus ventas de 2011 a 2014 superaron los $40.000 millones y su inversión en publicidad durante este  periodo ascendió los $3.500 millones.  Por este estatus especial que se reconoció a Regeneris y por la similitud entre los signos en cuestión, la Dirección notificó la negación al signo Regenerix.

Sobre esto, el apoderado de Alpina, Juan Carlos Uribe, señaló que  “el reconocimiento que se da a Regeneris denota el crecimiento de este tipo de marcas en el mercado, que se adaptan a la necesidad del consumidor de llevar una vida saludable”. Por su parte, Manuel Bautista, apoderado de Spai Sons, aseguró que “el criterio de la Superintendencia no siempre es claro, porque habiendo parecido fonético llama la atención que declare infundada la oposición”.