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Colprensa miércoles, 17 de octubre de 2012

La Procuraduría General de la Nación destituyó e inhabilitó por 10 años para ejercer cargos públicos al senador Eduardo Carlos Merlano. El Ministerio Público consideró, en un fallo leído ayer, que el congresista incurrió en una falta disciplinaria gravísima a título de dolo por los hechos registrados en la madrugada del pasado 13 de mayo en Barranquilla, cuando se negó a hacerse una prueba de alcoholemia al ser retenido por agentes de la Policía en un retén.

Las pruebas recolectadas señala que  Merlano utilizó su nombre e investidura de senador con el fin de que no se le impusiera un parte y que su vehículo no fuera retenido por los policías.

El Procurador disciplinario Juan Carlos Novoa, leyó las consideraciones del Ministerio Público dentro del proceso que se adelanta contra el senador del Partido de la U  por el delito de tráfico de influencias.

Según lo expuesto por Novoa, tanto el senador, como su abogado defensor, Héctor Carvajal,  a lo largo del proceso han tratado de “hacer creer” que hubo maltrato e irrespeto por parte de los policías que solicitaron la prueba de alcoholemia al  hoy procesado, a la cual este se negó.

Para el Ministerio Público, los videos recolectados en los que quedaron capturados los episodios  de la noche del 13 Mayo de 2011, en la que se llevaron a cabo los hechos,  queda demostrado que los uniformados no maltrataron al senador, “contrario a lo que el disciplinado y su defensa han tratado de demostrar, la Sala le da credibilidad a lo expuesto por los uniformados”, manifestó el Procurador Delegado.

En ese sentido, agregó que, Merlano abusó de su condición de senador de la República, con el fin de abstenerse a presentar dicha prueba.

De este modo, el senador del partido de la U,, solicitó que la Procuraduría General tenga en cuenta que aceptó su falta antes de emitir un concepto en su contra dentro del proceso disciplinario que se le adelanta por el delito de tráfico de influencias.

“Reconozco mi imprudencia e intolerancia frente a las disposiciones de los integrantes de la Policía y solicito que se tenga en cuenta que jamás busqué entorpecer la labor de los uniformados”, manifestó Merlano.

Este polémico caso sucedió cuando el Senador se negó a realizarse una prueba de alcoholemia exigida por la Policía en Barranquilla.   El congresista siempre ha negado que hubiera estado conduciendo bajo los efectos del alcohol en la madrugada del 13 de mayo, al ser detenido por un grupo de patrulleros en una de las principales vías de la capital de Atlántico.

El próximo 30 de octubre el Consejo de Estado decidirá en audiencia  la pérdida o no de investidura del congresista por su presunta responsabilidad en el delito de tráfico de influencias.   

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