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Juliana Ramírez Prado - jramirez@larepublica.com.co Jueves, 15 de septiembre de 2016

Portas resaltó que “en este siglo no hay muchos hombres de Estado que hayan arriesgado lo que él arriesgo para lograr la paz de su país. Si es posible hacer la paz en Colombia es posible terminar la guerra en muchas partes del mundo”.

El diplomático agregó que habrá un impulso en inversiones ya que se aprovecharán las circunstancias únicas que Colombia puede tener, por tener una economía abierta con un estado en paz y una nación cohesionada.

“Hacer política de largo plazo e implementar los acuerdos será muy difícil pero este es el camino y eso es lo más importante. No hay que pensar que un proceso de paz tiene un plan B”, precisó.

A su paso, Mónica de Greiff, presidenta de la Cámara de comercio de Bogotá (CCB), inició su discurso contando la historia de Jennifer, una exguerrillera de las Farc que entró al grupo armado por influencia de sus padres y, que luego de desmovilizarse e iniciar su proceso de reintegración, entró a trabajar indefinidamente como auxiliar administrativa de la CCB.

“Jennifer se desmovilizó creyendo que su hermana, también guerrillera, había muerto en un bombardeo. Esta semana la llamó alguien diciendo que era su hermana y que en las Farc les habían dicho que empezarán a  buscar a sus familias”, comentó de Greiff.

Luego de esto, Jennifer, quien estaba presente en el evento, subió al escenario y abrazó al presidente de la República, Juan Manuel Santos.

Entre tanto, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, manifestó que a nadie se le puede descalificar porque tenga una forma distinta de pensar. “Pero si hay que informarse para alentar este debate que ha estado muy polarizado”, precisó.

“Para poder negociar teníamos que tener la fuerza militar arriba, la contraparte tenia que estar convencida de negociar y lograr el apoyo regional, pues cuando no  hay esto último es difícil que un acuerdo de esta naturaleza alcance éxito”, indicó que mandatario.

Santos le comentó a los empresarios que las negociaciones realmente iniciaron hace seis años, sin embargo,  hubo una frase secreta que se ejecutó sin filtraciones. “Cuando ya teníamos la agenda, se hizo publico la negociación en Oslo”.

“En ocasiones anteriores siempre se ha pensado que las fuerzas militares iban a ser el palo en la rueda en el proceso pero los involucramos desde el principio en las negociaciones y se que no van a buscar la guerra sino que van a seguir aportando más  a la paz”, dijo el jefe de Estado.

Santos se refirió a las 297 páginas de lo acordado. Al respecto dijo que el primer punto no es nada diferente a un programa de desarrollo rural, no se va a expropiar a nadie, el campo recibirá bienes públicos, inversión, proyectos productivos, hospitales. En el campo está la mayo desigualdad.

En el segundo punto, dijo que en participación política, se incluyó a personas que se sentían excluidas, dando garantías a la oposición.

También se refirió al narcotráfico estipulado en el punto tres.”El narcotráfico ha sido el combustible de la violencia de más de 50 años. Las Farc Tienen que demostrarle al mundo que no son más narcotraficantes y en esta medida  ayudarán a sustituir los cultivos ilícitos”.

“El general Oscar Naranjo, que me acompaña, fue catalogado como el mejor policía el mundo por su lucha contra el narcotráfico. Pero era increíble que desmantelábamos los cultivos y laboratorios más grande y al otro día los volvían a cultivar y era por el arsenal de las Farc que ya no estará”, expresó Santos.

Sobre el cuarto punto que  está relacionado con las victimas, el mandatario aseguró que “pusimos por primera vez a las victimas en el centro de las negociación del conflicto.

Buscamos el máximo de justicia que nos permita la paz y llegamos a un desequilibrio. Que va a dejar a  gente descontenta, sí. Pero la justicia perfecta conspira contra la paz. Para esto se creo la justicia transaccional, la cual abordamos para que nuestra constitución sea respetada”, precisó.

Respecto al quinto punto que refiere al desarme, Santos dijo que “mucha gente es escéptica. Pero la guerrilla se va a concentrar para  desarmarse y lo va a hacer con verificación de las Naciones Unidas”.

Finalmente, la canciller María Ángela Holguín anunció que hasta el momento 14 presidentes del mundo han confirmado su asistencia a Cartagena para la firma del Acuerdo Final entre el Gobierno y las Farc.