Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Xiomara Mera miércoles, 16 de noviembre de 2016

Esta historia comenzó cuando la Asociación Probienestar de la Familia Colombiana (Profamilia) le solicitó a la Superindustria el registro del signo Piel-lub, con el cual buscaba identificar dispositivos médicos ubicados en la clase 10 de la Clasificación Internacional Niza.

Ante el requerimiento no se presentaron oposiciones formales por parte de ninguna empresa y tampoco hay en el archivo marcas similares previamente registradas con las cuales pudiere haber conflicto.

Sin embargo, cuando la Directora de Signos Distintivos, Maria José Lamus, hizo el estudio de registrabilidad como lo dispone la Decisión 486 de la comisión de la Comunidad Andina encontró en la frase “Made in Germany” el motivo para negar la peticiòn de Profamilia.

Según la el literal i del artículo 135 de la Decisión 486 de la Comisión de la Comunidad Andina, los signos que “puedan engañar a los medios comerciales o al público, en particular sobre la procedencia geográfica, la naturaleza, el modo de fabricación, las características, cualidades o aptitud para el empleo de los productos o servicios de que se trate” no pueden ser registrados.

Para poder tener certeza del registro la funcionaria realizó un estudio del signo encontrando que este contiene elementos que pueden permitir su distintividad y, por ende, los consumidores  podrían asociarlo con un origen empresarial determinado.

“Está la expresión made in Germany que traduce  hecho en Alemania cuando en realidad es una entidad de origen Colombiano quien suministra estos productos, por ello el consumidor sin realizar un mayor análisis creerá que los productos provienen de un país extranjero que goza de unos estándares de calidad propios del país de origen” añadió Lamus.

Carlos Amaya, socio de Amaya Propiedad Intelectual, manifestó que “el mensaje que se genera en la mente de los consumidores es que los productos que están adquiriendo tienen un origen Alemán, lo cual no se ajusta a la realidad, por cuanto estos serán comercializados por un empresario local, lo que finalmente podría afectar la libre elección de los consumidores”.

Ante el hallazgo, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) procedió a negar el registro como medida de protección a los consumidores.

“Es clara la protección y transparencia en la decisión por parte de la Superintendencia en la negación, puesto que lo que desea es un resguardo hacia el consumidor evitando que signos de este tipo conduzcan a un engaño en el mercado” afirmó Hasbleydi Calvo, Gerente Legal de B&R Latin America IP LLC.

Aunque el panorama no deja muchos caminos, Profamilia aún puede apelar ante el  Superintendente Delegado para la Propiedad Industrial.

Las opiniones

Hasbleydi Calvo
Gerente de Legal de B&R Latin America IP LLC

“Es clara la decisión de negación por parte de la Superintendencia, puesto que lo que busca es un resguardo hacia el consumidor evitando que signos conduzcan a un engaño”.

Carlos Amaya
Socio de Amaya Propiedad Intelectual

“El mensaje que se genera en la mente de los consumidores es que los productos que están adquiriendo tienen un origen Alemán, lo cual no se ajusta a la realidad y  podría afectar la libre elección”.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.