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Gustavo Restrepo Jueves, 29 de marzo de 2012

En mercados tan competitivos como los actuales, las compañías deben definirse por el mejor aliado y no necesariamente por la marca del software, ya que el éxito de las empresas y más aun, la permanencia en ese éxito radica en establecer sistemas que integren la gestión que se realizan en las organizaciones, como sistemas ERP (Enterprise Resource Planning), que no sólo mejoran en más del 80% las operaciones internas de la empresa sino que hace más eficiente la relación con proveedores y clientes.

Muchas empresas limitan su visión al esquema inicial de inversión en plataforma tecnológica sin dimensionar el futuro (mediano y lejano) en el cual, si no se establece una 'alianza para crecer'; la inversión, el proceso y el trauma se irá incrementando cada vez que la empresa se enfrente a una nueva necesidad de evolución tecnológica.

El IAN (Índice de Adaptación Nativa) permite a las empresas identificar el nivel de coherencia de la solución ERP que buscan, con los procesos específicos de su empresa. Sin embargo es posible que prevalezcan algunos procesos particulares que no necesariamente correspondan a las Mejores Prácticas de Negocios (involucradas en ERP) pero que, de todas maneras, representan una significativa ventaja competitiva. Es allí donde la búsqueda de ese aliado estratégico ERP debe ganar su peso en el que mejor acompañe ese 10% o 15% de funcionalidades que no están en el esquema estándar de una solución ERP. Recordemos que una 'Mejor Practica' es aquella que redunda en productividad y rentabilidad; no la que aparezca en la relación de funcionalidades de un software. Así, los sistemas ERP optimizan los procesos empresariales, generan acceso a toda la información de forma confiable, precisa y oportuna, aparte de la posibilidad de compartir información entre todos los componentes de la organización y la eliminación de datos y operaciones innecesarias de reingeniería, con el fin de optimizar tiempos y generar mayor beneficio a la compañía.

El éxito depende de muchas variables importantes a la hora de la implementación: como la elección de la empresa desarrolladora de la solución y la metodología que se utilice para la ejecución, ya que los servicios adicionales que ésta puede ofrecer como proveedores de hardware, telecomunicaciones, capacitación, consultoría y mantenimiento de los equipos, influye significativamente.Resulta entonces, importante tener en cuenta elementos a la hora de decidir por una empresa experta en servicios de Información, como el desarrollo, la comercialización, la implementación, el servicio post-venta y la flexibilidad de adaptación a evoluciones futuras.

En este sentido, el propósito fundamental de un ERP es ofrecer acompañamiento a los clientes con tiempos rápidos de respuesta a los problemas que se presenten, así como un eficiente manejo de información que permita la toma oportuna de decisiones y disminución de los costos totales de operación. La aceptación que progresivamente han tenido los sistemas ERP, están marcando el rumbo de lo que será la consolidación de internet, como eje principal de la interacción de las organizaciones empresariales con sus proveedores y clientes.

Convertir datos en información, integrar el 100% de la operación estratégica y operativa del negocio deben ser los objetivos de las empresas al hacerse a un aliado de negocios con una puerta de entrada definido en ERP y las Mejores Prácticas. Este aliado debe estar comprometido con el futuro de su empresa e identificar la visión del negocio dentro de su propia misión estratégica.

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