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  • John Mario González

miércoles, 30 de abril de 2014

A diferencia del alicaído panorama electoral de los meses previos de la actual campaña electoral, el notorio avance y consolidación de Oscar Iván Zuluaga en el segundo lugar de las preferencias electorales con el 20,5 por ciento, el sorpresivo ascenso de Marta Lucía Ramírez al tercer lugar con el 11,2 y el estancamiento de Santos en el primer lugar con el 32 por ciento tienden a trasladar algunos tintes dramáticos a la actual escena electoral y a polarizarla entre el centro versus la derecha.

Esa puede ser la primera lectura de la quinta Gran Encuesta de medios realizada por Gallup entre el 23 y el 27 de abril, publicada hoy, en la que el candidato Enrique Peñalosa pareciera comenzar a desinflarse, al obtener el cuarto lugar con el 10,1 por ciento y en contraste con el 11,3 que lograra después de la consulta Verde del 9 de marzo.

Aunque el voto en blanco sigue perdiendo adeptos, el 15,9 por ciento que registra en la encuesta es un nivel todavía muy alto e histórico, a menos de un mes de la primera vuelta presidencial, lo que introduce mayor incertidumbre sobre las posibilidades de los candidatos y las sorpresas que puedan presentarse en una segunda vuelta.

La caída de Clara López al quinto lugar de las preferencias con el 7,1 por ciento, en contraste con el 8,6 que obtenía en marzo, puede entenderse como lógico ante la patente división de la izquierda.

En consonancia con las tendencias, la encuesta confirma que habrá una segunda vuelta, en la cual, y pese al considerable progreso del candidato del Centro Democrático Oscar Iván Zuluaga, sería Marta Lucía Ramírez quien mejor le disputaría el balotaje al presidente candidato Juan Manuel Santos. En este caso, Ramírez lograría el 37,1 por ciento de la intención de voto frente al 44,3 de Santos. Si la segunda vuelta fuera entre Santos y Zuluaga, el primero obtendría el 46 por ciento de la votación frente al 34,4 del segundo.

Aunque el actual paro agrario y las negociaciones de La Habana pueden producir significativas variaciones en las preferencias electorales en las semanas por venir, es previsible suponer que la segunda vuelta será definida en lo fundamental por las alianzas electorales antes que por las novedades en las propuestas. Ello habida cuenta de la ausencia de variaciones sustanciales en los principales problemas del país que dentro de la encuesta identifican los ciudadanos.

Es en esa tesitura en la que toma mayor fuerza la hipótesis de una paulatina polarización de la campaña electoral entre el centro, representado por Santos, versus la derecha, representada por Zuluaga, y en la que con alta probabilidad la izquierda pragmática termine apoyando las aspiraciones reeleccionistas de Santos. Una tesis que también encuentra asidero en los sectores sociales que apoyan a los candidatos. Mientras que Santos obtiene su mayor apoyo en los estratos 1 y 2, Zuluaga los obtiene en el 4, 5 y 6, en tanto que Ramírez mantiene una favorabilidad uniforme en todos los estratos.

Es también esa tendencia hacia la polarización, que se comienza a evidenciar en la encuesta, la que con probabilidad golpea con más fuerza al candidato Enrique Peñalosa, quien hasta hace pocos días tenía grandes opciones de pasar a la segunda vuelta. Y es además la que puede sugerir que es equivocada su estrategia de hablar poco y no confrontar y querer meterse por el centro, donde no hay cama pa’ tanta gente.

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