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sábado, 24 de septiembre de 2016

Muchos  gobiernos  utilizaron  y  seguramente  utilizarán  los  logros  de sus deportistas  para  enaltecer  sus   políticas;  el  fútbol,  por  su presencia  mediática y la cantidad de seguidores es una actividad deseada por cualquier persona para ser utilizada en una campaña. 

A pesar de estar expresamente  prohibido  en  estatutos  de  Fifa,  en  Argentina  durante muchísimo  tiempo  se  utilizó  el  fútbol  profesional  y  específicamente  la transmisión por televisión de los torneos profesionales como plataforma de divulgación  de  la  política  de  su  presidente. Se  creó “fútbol  para  todos”, entregó  cantidades  enormes  de  dinero  directamente  a  los  dirigentes  de AFA  y tomó el control  de  gran parte de  la actividad de este  deporte; los campeonatos  fueron  manejados  con  clara  visión  política  sin  que  ni  en AFA ni en Fifa existiera oposición alguna. 

El actual gobierno argentino hace  grandes  esfuerzos  por  zafarse  de  tan  pesado  lastre;  los  equipos  por el  contrario  se  encuentran  en  grandes  dificultades  para  encontrar  el dinero que hasta poco tiempo era regalado por el estado. 

En  Colombia  la  situación  no  es  tan  dramática,  evidentemente  algunos jugadores  y  deportistas  han    sido  utilizados  por  los  gobernantes  bien sea para  mejorar su  imagen o para promover determinado asunto puntual. El triunfo de Nairo Quintana en la vuelta a  España me trae a la memoria los alaridos del entonces presidente Virgilio Barco, con  la camiseta amarilla (por esa época el color del  líder era amarillo)   desde el balcón  de  palacio.  El  camión  de  bomberos,  remplazado  por  modernísimos buses siempre ha sido una tarima deseada para politicuchos que de manera obscena pretenden parecerse a los deportistas. 

Generalmente  son  los  grandes  deportistas,  los  ganadores,  aquellos  que con  más facilidad pueden  o  intentan divulgar sus  ideas. Esteban Chaves, en pleno  giro de Italia increpó al alcalde Enrique Peñalosa por  impedir  la llegada de  la  vuelta  Colombia  a  Bogotá  y  por  la  ausencia  de  equipo  bogotano para   esta   disciplina,   luego,   Winner   Anacona   también   increpó   al presidente  Juan Manuel Santos  e  indicó  el  cero  apoyo  del  estado  al  ciclismo.  Por  su parte, el gran Nairo, hace llamados a la paz. 

Desde   muchísimo   tiempo   varios   deportistas   han   manifestado   sus preferencias  políticas  o  su  opinión  frente  a  algún  aspecto,  César Luis Menotti  o  Carlos  Caselly  en  su  momento  se  manifestaron  en  contra  de brutales dictaduras, otros más tibios como Pelé apoyan permanentemente el  establecimiento  y  defienden  a  políticos  y  dirigentes;  Romario,  ya senador atacó y sigue atacando a los delincuentes que utilizaron el fútbol para  hacerse  enormemente  ricos.  

Finalmente  el  colombianísimo  Gerard Piqué habla sin tapujos de su catalanidad. Los   seres   humanos   somos   por   naturaleza   políticos,   los   deportistas venden, venden camisetas, celulares, hasta países, por qué no van a poder al  menos  divulgar  sus  ideas,  el  deporte  no  debería  participar  en  política, pero los deportistas no tienen por qué ocultar sus preferencias.