Pablo Jaramillo Lunes, 28 de marzo de 2016

¿Qué cambiará?

Nuevos sectores abrirán sus puertas con relación a las APP de iniciativa Pública: educación, salud, justicia y defensa serán algunos sobre los cuales se pondrá prioridad a la hora de estructurar los proyectos en el marco del plan nacional de desarrollo. 

Este empeño, es una apuesta por el impulso económico, la modernización y la mejor prestación de servicios que implicará un delicado balance entre presupuesto y necesidad. 

¿Por qué se plantea esta estrategia?

Este nuevo planteamiento habrá de integrarse con los procesos de posconflicto e interconexión vial, por lo cual el país deberá fortalecer su modelo económico en las zonas de mayor necesidad y vulnerabilidad. 

Los centros de producción deberán contar con entidades y servicios públicos sólidos y funcionales, que impulsen su desarrollo por vía de la interconectividad con los polos de consumo, abastecimiento, transformación de materias y exportación. La apuesta en estos nuevos sectores será justamente con miras al fortalecimiento institucional para que las dinámicas de un mercado más integrado jalonen el desarrollo.

Las proyecciones se han montado sobre la base de la necesidad de generar programas de infraestructura que coincidan con la parte baja del ciclo económico. Se promueve el crecimiento de la demanda interna a través de los recursos que genera una tasa de empleabilidad alta. 

Una mayor demanda, una institucionalidad reforzada, una política inflacionaria clara, y una apertura de mercados internos vía la interconectividad, es una suerte de ‘garantía nacional’ de retorno a las inversiones. 

¿Qué retos plantea la nueva estrategia?

Parte de los desafíos que traerá esta política serán los de diseñar los incentivos suficientes para tener proyectos atractivos para los privados, a la vez que se promueva la internacionalización de los mismos de cara a una oferta nacional (tanto en construcción como en financiamiento) un tanto saturada con los proyectos de cuarta generación.

En esta tarea se podría pensar en la traducción de pliegos desde su publicación; entrega de copias simples para la presentación de oferta (únicamente); posibilidad del pago total del saldo de deuda a los financiadores (en caso de terminación anticipada); que las firmas internacionales o asociadas a redes internacionales puedan acreditar experiencia conjunta (como las empresas subordinada); entre otros.

¿Qué se viene?

Habrá que ponerle el acelerador a la estructuración de estos nuevos proyectos, a la vez que se concretan y consolidan los proyectos actuales. El aprendizaje obtenido de los últimos será el éxito de los primeros. 

El Gobierno Nacional está pensando en una estrategia para afrontar los retos de este año, pero todos los demás actores deberán estar listos para tener la mano que construya puentes entre una expectativa y una realidad.