Juan Miguel Durán Prieto Martes, 2 de septiembre de 2014

Nos preguntamos, ¿por qué hay conductores que no cumplen con lo establecido en las señales de tránsito, otros que no ven pasar un peatón hasta que lo atropellan? Y nos cuestionamos ¿qué tan fiable es quien maneja un bus escolar o un bus que transporta a un grupo de personas de un municipio a otro?
La respuesta está en el cumplimiento de las normas y en ejercer autoridad. En este Gobierno se han tomado medidas para disminuir la accidentalidad y así proteger el derecho a la vida de los colombianos. Estas medidas pueden no gustarle a algunos, los que le dan mayor importancia a su propia comodidad en el momento en que prefieren pagarle a una persona para que obtenga certificados y documentos falsos y así poder engañar a la autoridad frente a su conocimiento y aptitud para asumir la responsabilidad de conducir un vehículo. Otros prefieren ganarse un peso más, incumpliendo con los requisitos que establecen las leyes colombianas, y por las cuales el Estado les ha permitido habilitarse para prestar un servicio que debe garantizar la idoneidad de un conductor. 

Existen los centros de reconocimiento de conductores (CRC), donde se estimaba se generaban solo la mitad de los certificados de aptitud física, mental y coordinación motriz con el cumplimiento efectivo de los exámenes por parte de quienes lo solicitan. Permitir a una persona, dentro de los estándares mundiales de salud, no ser apta para asumir una actividad riesgosa y obtener un privilegio que se materializa en portar una licencia de conducción, es un acto  reprochable frente a la vida.

La Superintendencia de Puertos y Transporte, entidad responsable de vigilar el buen funcionamiento de los CRC, tomó cartas en el asunto y decidió convocar hace más de un año a los gremios del sector con el fin de lograr establecer un sistema que le permita detectar las anomalías que hasta hoy venían presentándose. Vender certificados con tramitadores sin haber realizado los exámenes médicos solía ser una práctica usual, y las consecuencias frente a estos actos delincuenciales han cobrado cuantiosas vidas humanas. Como resultado de las mesas de trabajo con aquellos que han visto un sector debilitado por la ilegalidad y proclive a incurrir en prácticas desleales, se logró cumplir con una obligación ética, moral y legal y así enviarle un mensaje contundente al país: quien no cumpla potencialmente atenta contra la vida.

La solicitud de acompañamiento realizada a la Contraloría General de la República, la Procuraduría General de la Nación, la inclusión de todos los gremios de CRC que quisieren participar, las alertas dadas a la Superintendencia de Industria y Comercio, Superintendencia de Sociedades y Superintendencia Financiera contribuyeron a un proceso transparente que hoy ha permitido a la Entidad exigir requisitos tecnológicos necesarios para lograr una vigilancia efectiva.  

Quienes vayan a realizar sus exámenes en un CRC tendrán que pagar a través del sector financiero el costo del certificado, luego dirigirse con cita previa a un CRC de su elección y finalmente identificarse con su huella dactilar al iniciar el examen. Lo anterior le permite a la Supertransporte obtener diariamente un cruce de información por parte del sector financiero, el Runt y el mismo CRC frente al número de certificados expedidos.  Al encontrarse incongruencias, funcionarios de la entidad entrarían a revisar los videos y demás herramientas tecnológicas implementadas para establecer si hay o no lugar a una indagación administrativa. La Superintendencia ha contratado a un tercero para que sirva como  homologador del sistema, garantizando así que cualquier interesado en prestar el servicio a los CRC cumpla con los requisitos mínimos establecidos, permitiendo que en el tiempo sigan homologándose más, nunca cerrándole la posibilidad a que aparezcan nuevos. 

Acabar con la ilegalidad y las mafias en tan importante sector, sumado a las actuaciones realizadas por el Ministerio de Transporte frente al cambio de la licencia de conducción, permite recobrar credibilidad en la seguridad vial. La entidad sigue fortaleciendo la tarea, ahora en un futuro cercano con los Centros de Diagnóstico Automotor y los Centros de Enseñanza Automovilística.