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Francisco Noguera lunes, 30 de agosto de 2021

A menos de un año para las elecciones presidenciales de 2022, la propuesta de transición energética de algunos candidatos consiste en suspender la exploración de nuevos yacimientos y dedicar las reservas actuales exclusivamente para el consumo interno, mientras se produce el cambio de fuentes no renovables a fuentes renovables de energía.

La propuesta incluye también suspender la exportación de dichos combustibles fósiles sin que sea necesario importar los mismos (o imponiendo aranceles a dichas importaciones).

¿Qué no contempla?

La propuesta de transición prevista para realizarse en un plazo de 12 años no contempla la forma en la que se van a reemplazar las fuentes de energía, ni las consecuencias que implicaría para la economía nacional.

Alrededor del mundo, las principales entidades multilaterales trabajan en contrarrestar el cambio climático y naciones como Dinamarca, España o Alemania han tenido éxito implementando el cambio de su matriz energética, sin dejar de lado los planes de consumo de hidrocarburos.

Por su parte, Colombia ha venido implementando acciones para realizar la transición, evidenciando algunos resultados.

A pesar de que la primera de las dos subastas de contratos de largo plazo de energía eléctrica llevadas a cabo en el 2019 fue declarada desierta, terminamos el año pasado con 14 proyectos renovables asignados (cinco de energía solar y nueve de energía eólica) los cuales, de acuerdo con XM y la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme), representan una capacidad aproximada de 2.085 MW.

Adicional a lo anterior, a mayo de 2021 existían 113 proyectos de energías renovables adicionales a los mencionados que ya cuentan con concepto de conexión aprobado y que representan una capacidad total de 4.270 MW.

Asimismo, el pasado 9 de junio de 2021 mediante la resolución 40179 de 2021, el Ministerio de Minas y Energía ordenó la convocatoria para la tercera subasta de contratación de largo plazo de energía eléctrica, mediante la cual se espera que el país se acerque a la meta trazada en el Plan de Expansión de Referencia Generación - Transmisión 2017 - 2031.

El trabajo de Colombia en el desarrollo de una matriz energética equilibrada ha sido reconocido recientemente a nivel internacional. El informe Emerging Markets Outlook de 2020 producido por Climatescope de BloombergNEF, clasificó a Colombia en el puesto 10 de los mejores países emergentes en condiciones de inversión en energía limpia y capacidad para atraer capital para fuentes de energía bajas en carbono.

Por su parte el ranking Energy Transition Index de 2020 del Foro Económico Mundial clasificó a Colombia en el puesto 25 entre 115 países (y segundo en las Américas) en capacidad para suministrar energía de manera autosostenible y de calidad, accesible y ambientalmente sostenible. En 2019 estaba en el puesto 34.

Finalmente, la Agencia Internacional de Energías Renovables (“IRENA” por sus siglas en inglés) recomienda las siguientes acciones para acelerar el despliegue de las energías renovables: (i) planificación realista pero ambiciosa de vías de transición, (ii) crear y habilitar un entorno empresarial propicio, (iii) gestionar el conocimiento de las opciones tecnológicas y su despliegue, (iv) garantizar una integración fluida en la infraestructura existente y (v) impulsar la innovación.

Evidentemente no hay ninguna recomendación relacionada con suspender la exploración de hidrocarburos los cuales seguirán haciendo parte de la matriz energética mundial. De está manera, la transición energética es un proceso que merece ser analizado, estudiado y revisado de manera responsable por nuestros dirigentes y por nosotros mismos a la hora de tomar una decisión.

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