Conozca qué es lo que pasa con las deudas de una persona cuando esta fallece
Cuando una persona fallece, sus pasivos no desaparecen automáticamente, sino que pasan a ser parte de lo que, en términos jurídicos, se conoce como masa sucesoral
19 de febrero de 2026‘Cuando alguien se muere, nada se lleva’ o eso dice el dicho. Si bien aplica para casi todo, la realidad es que existen algunas formas de que las deudas también se vayan al más allá junto con el fallecido o que, por lo menos, no se vuelvan responsabilidad de los herederos.
Y es que uno de los puntos que cobra especial relevancia a la hora de iniciar un proceso de sucesión se relaciona con las deudas pendientes de pago que dejó un familiar cuando murió. Y aunque la mayoría piensa que los herederos están obligados a subsanarlas, no siempre es así.
Lo primero que se debe tener en cuenta es que cuando una persona fallece, sus pasivos no desaparecen automáticamente, sino que pasan a ser parte de lo que, en términos jurídicos, se conoce como masa sucesoral, la cual está compuesta tanto de bienes como obligaciones pendientes del individuo.

Pero ojo, esto no significa que automáticamente las deudas pasan a nombre de los familiares, pues la ley establece que, antes de repartir la herencia, los pendientes deben cancelarse con el patrimonio que dejó el causante. Según explicó Paula Andrea Ramírez, coordinadora jurídica de Mauricio Pava Abogados, aclaró “la responsabilidad de los herederos depende de cómo acepten la herencia. Si la aceptan pura, deberán responden por las deudas, incluso con su patrimonio si estas superan el valor de los bienes; pero si la aceptan con beneficio de inventario, su responsabilidad quedará limitada al valor de lo heredado” después de haber efectuado los pagos pendientes.
En este punto, la abogada aclaró que, de aceptar la masa sucesoral de forma pura, las deudas se distribuirán a prorrata; es decir, en partes iguales.
Cabe aclarar que sí hay algunas deudas que desaparecen con el fallecimiento de una persona. Al respecto, Clara Carolina Cardozo Roa, profesora de sucesiones del programa de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario, indicó que “las únicas deudas que se extinguen con la muerte del deudor son aquellas consideradas intuitu personae; por ejemplo, cuando un artista se obliga a entregar un cuadro, ya que nadie más puede realizar esa misma obra”.
Por su parte, Daniela Carrillo, abogada de Suárez & Suárez Law, precisó que solo obligaciones muy personales se extinguen al momento de la muerte de un individuo; pero, “deudas comunes como créditos bancarios, hipotecas, impuestos o tarjetas de crédito continúan”.
¿Y si las deudas son muy altas?
Uno de los problemas que se puede presentar en estos procesos sucesorales surge cuando las deudas son superiores al patrimonio que dejó la persona fallecida. Santiago Salazar, director jurídico de Salazar Huérfano Abogados y Asociados, afirmó que “si el pasivo es superior al activo, se configura lo que comúnmente se conoce como una ‘herencia insolvente’”.
El resultado de este escenario dependerá de la forma de aceptación de la herencia: si los familiares la recibieron con beneficio de inventario, no estarán obligados a poner dinero de su bolsillo para subsanar las deudas; en cambio, si fue de forma pura, deberán responder con su propio patrimonio.
“Por eso, jurídicamente es fundamental evaluar el estado financiero del causante antes de aceptar la herencia”, agregó Salazar, y establecer si lo más prudente es recibirla con beneficio.
Priorización de las deudas
Existe un último factor que resulta importante tener en cuenta: la ley establece una prelación en el orden de pago de las deudas. En términos generales, tienen mayor prioridad los gastos funerarios, de últimas enfermedad y sucesorales, así como salarios o demás prestaciones laborales si el familiar fallecido era empleador.
“Luego se atienden las deudas que tienen garantía, como hipotecas o prendas, porque están respaldadas por bienes específicos. Después se pagan obligaciones fiscales, como impuestos”, aseguró Carrillo.
Por último, si quedan recursos del fallecido, se deberán cancelar deudas sin garantía como préstamos personales o tarjetas de crédito.
El cumplimiento de este orden, regulado por el Código Civil, es clave, no solo porque el pago total de acreedores dependerá de los recursos disponibles, sino también porque el sistema rompe la regla general de igualdad y protege obligaciones de especial relevancia social.
Antecedentes
Otro de los factores que cambiaría el curso de un proceso de sucesión es la renuncia a la herencia. Cardozo aclaró que en realidad no se habla de renuncia sino de repudio y señaló que esto significa que “el heredero se despoja completamente de la calidad de heredero y, por lo tanto, no tendría que responder por las obligaciones del causante”. En resumen, el familiar no recibiría bienes y no asumiría pagos pendientes. Su porción sería repartida entre los demás herederos.
¿Quiere publicar su edicto en línea?
Contáctenos vía WhatsApp




