Laura Lucía Becerra Elejalde - lbecerra@larepublica.com.co Viernes, 25 de agosto de 2017

Coca-cola y Alpina están entre las compañías que perdieron disputas en la SIC

Varios de los nombres más relevantes en los últimos meses en los pleitos que llegaron a la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) incluyen a Alpina, Banco de Bogotá, Hoteles Estelar, Grasco, Unilever, Coca-Cola Company y la Federación Nacional de Cafeteros, por ello, AL revisó las 10 disputas marcarias que este año han protagonizado las empresas que hacen parte del listado de las 100 más vendedoras del país.

LOS CONTRASTES

  • Germán FlórezDirector Propiedad Intelectual 1493 abogados

    “Las grandes marcas siempre buscan proteger su portafolio, ya que son las más susceptibles de ser copiadas o de que su reconocimiento en el mercado sea aprovechado por terceros”.


  • Natalia BarreraSocia de MBCR

    “Los pleitos entre grandes compañías se suelen presentar en casos en los que la confundibilidad entre las marcas no es clara o, por lo menos, es discutible y los comerciantes buscarán proteger su signo”.

Según Flórez, el reconocimiento de los signos es un factor clave en la protección por la que propende la Superintendencia, y que incluso en casos de marcas notorias internacionales se puede romper el principio de territorialidad, ya que los signos se protegen en el lugar donde están registrados.

Uno de los pleitos recordados fue que Coca Cola Company no pudo detener la inscripción de La Brisa Alvisa, pues esta correspondía a productos que no eran una verdadera competencia en el mercado para el agua Brisa.

“Ese reconocimiento lo da la SIC en el ámbito comercial en el cual desarrollan las marcas. Solo se da en el sector, pues prima el principio de especialidad”, aclara Flórez.

La abogada Natalia Barrera, socia de Márquez, Barrera, Castañeda y Ramírez, sostiene que “la marca es un activo muy importante para los empresarios en la medida que permite tener reconocimiento en los consumidores”.

En unas ocasiones las grandes compañías se ven favorecidas, como cuando el popular restaurante Andrés mantuvo a raya el intento de registro de Andrés Parrilla o cuando el Banco de Bogotá pudo inscribir Instagiros; en otras, los recursos del titular no son suficientes para ganar la batalla, como cuando Cueros Vélez no logró que su oposición detuviese a Sandra Vélez de inscribir su nombre como una marca.

En otras situaciones, el cuidado de las empresas sobre las marcas va más allá del registro de un signo comercial, y se traslada a temas más complejos, como el enfrentamiento entre Alquería y Algarra por el registro del empaque de leche de color rojo de la primera, o la de Borgynet, quien inscribió el tarro de los gusanos de goma Trululu aunque Colombina y Alpina hicieron lo posible por detenerlo. También McDonald’s le ganó un pleito a Mac Pollo.