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Expansión - Madrid viernes, 22 de noviembre de 2019

A casi 10.000 kilómetros de distancia, los juzgados cántabros han tenido que dirimir otra batalla con este líquido como protagonista

En el popular Mercado del Puerto situado en Montevideo, capital de Uruguay, despiden el año con una curiosa tradición: se lanzan entre los comerciantes grandes cantidades de sidra para festejar tan icónica fecha como es la del 31 de diciembre.

A casi 10.000 kilómetros de distancia, los juzgados cántabros han tenido que dirimir otra batalla con este líquido como protagonista. La Audiencia Provincial de Cantabria ha autorizado a un lagarero de Renedo de Piélagos a seguir utilizando la famosa botella verde de sidra, que la Asociación de Sidra Asturiana (ASSA) reclamaba como propia.

Se trata de la segunda sentencia a favor de este productor, que vende más de 200.000 botellas al año, ya que en primera instancia el juzgado de lo mercantil número 1 de Santander ya le dio la razón. El fallo de la Audiencia Provincial cántabra, que rechaza el recurso presentado por ASSA, obliga a la cancelación del registro que los asturianos formalizaron en el año 2000 en la Oficina Española de Patentes y Marcas para impedir que se utilizara la botella de molde de hierro para envasar productos diferentes a la sidra asturiana.

Aunque la asociación en un comunicado publicado en Facebook acata y respeta la sentencia, asegura que van a seguir "luchando por defender y proteger el uso exclusivo de este bien material tan representativo de nuestra cultura", para lo que utilizarán "todos los recursos técnicos y herramientas legales" de los que puedan disponer. Continuará la batalla por la botella de sidra ¿asturiana?

Los sidreros del Principado intentaron quedarse para ellos la botella mediante un registro. En este sentido, los expertos explican que hay dos vías para protegerse: diseño o marca tridimensional. Por este motivo, es muy importante un estudio detallado de cuál es la más adecuada para evitar precisamente que, a posteriori, un tribunal tumbe el registro, como ha ocurrido en la polémica sentencia de la sidra.

"Los requisitos de ambas protecciones, diseños y marca tridimensional, son diferentes pero en muchos casos compatibles, siempre que se cumplan los requisitos respectivos", señala Carmen González, directora de marcas de Pons IP.

A priori, conseguir el registro de un diseño es mucho más sencillo, por lo que son muchas las firmas que se decantan por esta vía. Para lograrlo, un diseño industrial registrado debe de cumplir dos requisitos: novedad y carácter singular. Pero, ¿cómo se demuestran estas dos características? Gabriel Castilla, responsable del área de ingeniería de patentes de Pons IP, explica que "es novedoso si no se ha divulgado un diseño similar al registrado con anterioridad a la fecha de presentación y posee carácter singular si la impresión general es distinta a la que pueda ofrecer un diseño anterior".

Para conseguir la protección como marca tridimensional, una compañía tiene que ir más allá y demostrar otros aspectos para obtener esa calificación. Así, González señala que "es necesario que tenga distintividad, es decir, capacidad para identificar los productos de una empresa de los de otra y en muchas ocasiones esta distintividad sólo se adquiere con el uso intensivo y extensivo en el mercado".

Por este motivo, la directora de marcas de Pons IP señala que, a diferencia de los diseños, hay que demostrar que la forma que se pretende registrar se separa de las normas y usos del sector interesado en grado suficiente para permitir que el público pertinente identifique de manera inmediata y directamente el origen comercial de los productos o que se ha adquirido dicha distintividad con el uso que ha hecho su titular.

Un envoltorio diferente

El simpático conejito de chocolate que se regala a los niños para celebrar la Pascua se les ha atragantado a los abogados de Lindt. Han sido varios los tribunales que han visto el caso del intento de registro como marca tridimensional comunitaria de un modelo formado por tres elementos: la forma de un conejo sentado, la lámina dorada que envuelve al conejo de chocolate y el lazo rojo plisado al que va unida una campanilla. La Oficina de Armonización del Mercado Interior (OAMI) rechazó la solicitud presentada el 18 de mayo de 2004 y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, en última instancia, rechazó los recursos presentados por la empresa suiza.

Botella de molde de hierro de sidra

En 2016, arrancó el conflicto por la botella de molde de hierro. La Asociación de Sidra Asturiana presentó una demanda contra un lagarero cántabro, propietario de la marca Somarroza, para que dejara de usar este envase, que habían registrado en el año 2000 para uso exclusivo de los productores del Principado. En la reclamación, se aseguraba que la sidra cántabra cometía "un acto de competencia desleal consistente en la confusión, imitación y aprovechamiento de la reputación ajena", por lo que se le solicitaba una indemnización por daños y perjuicios equivalente al 1% de las ventas logradas con esa botella (unas 200.000 al año). De momento, la Justicia ha dado la razón a Somarroza, que podrá seguir usando la botella. Además, ha conseguido que la Audiencia Provincial de Cantabria solicite la anulación del registro en la Oficina Española de Patentes y Marcas.

Batidos de Müller

Molkerei Alois Müller (más conocida por Müller) intentó registrar el diseño de su botella de batidos, pero no lo consiguió cuando presentó el envase blanco sin más. Sí tuvo más suerte al añadir elementos que hacían ese envase realmente diferente de los de la competencia, ya que su etiqueta dota de distintividad al conjunto tridimensional. Esta estrategia es la habitual cuando hay una denegación inicial de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (Euipo, por sus siglas en inglés) para evitar una decisión final firme en contra, que será mucho más difícil de solventar. Por eso, apostaron fuerte por registrar la botella con las etiquetas de varios sabores.

Botellas de Coca-Cola

Las botellas de Coca-Cola son muy reconocidas por los consumidores, pero no todas ellas han conseguido la especial protección como marca tridimensional. Por ejemplo, la clásica botella lisa no ha podido registrarse, según el Tribunal General de la Unión Europea en sentencia de febrero de 2016, que confirmó que este envase carece de carácter distintivo. Además, los jueces insistieron en que el titular -en este caso, la propia Coca-Cola- no había acreditado de forma suficiente la distintividad adquirida por el uso, por lo que denegaba su solicitud. La compañía, en cambio, sí que pudo registrar en 2014 la misma botella, pero con estrías (en la imagen). Fueron precisamente estas hendiduras las que le dieron esa diferenciación respecto a otras botellas de refrescos que se venden en el mercado.

Perfume de Coverpla

El Tribunal General de Luxemburgo no dio la razón a Coverpla, una empresa de origen francés productora de recipientes de vidrio, que recurrió la denegación por parte de la Euipo del registro del diseño de uno de sus botes de perfume más populares. La razón que esgrimieron los jueces para confirmar la decisión previa fue que este envase alargado tan particular ya fue divulgado con anterioridad por otra compañía, por lo que no es posible su registro. "En este caso, el tribunal sostiene que el diseño de Coverpla no presenta el requisito de novedad como consecuencia de la anterior puesta en el mercado de un diseño similar de la empresa británica: Bottle Co", explican desde Pons IP. Y es que es necesario también ser el primero en poner algo en el mercado

Agua de Evian

La famosa agua de la marca Evian también ha protegido su botella. Los abogados de la empresa francesa presentaron su solicitud en febrero de 2005 y, poco más de año y medio después, ya había conseguido la distinción de marca comunitaria tridimensional. Sin embargo, la compañía no sólo ha querido proteger su envase rojo tan característico, sino que ha llevado a cabo una estrategia mucho más amplia. En este sentido, hay otras botellas de la misma marca registradas, así como también han querido hacerlo con diferentes etiquetas.

Vasos de refresco

La estrategia de protección industrial de Coca-Cola es muy amplia. En este sentido, también llegó a sus característicos vasos, aunque no fue fácil obtener su protección. La pelea duró siete años. La compañía de bebidas consiguió que su solicitud presentada a finales de 2010 para obtener el registro (con y sin el término Coca-Cola escrito) de la particular forma de este recipiente como marca europea como diseño con elementos denominativos fuera aprobada. Eso sí, su primer intento de registro en 2003 fue retirado, pero no fue el único. Desde Pons IP explican que se han producido hasta tres retiradas desde ese año. Aunque los expedientes ya no se encuentran disponibles en las oficinas de la Euipo, parece que la última retirada de la solicitud de registro como marca tridimensional obedece a una cobertura más amplia, ya que esta acción se produjo el mismo día que la concesión, explican desde el bufete.

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