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Reuters lunes, 23 de noviembre de 2020

El presidente Iván Duque, se había propuesto erradicar 130.000 hectáreas en 2020, 30% más en comparación con el año pasado

Colombia, el primer productor mundial de cocaína, cumplirá su meta de erradicar 130.000 hectáreas de hoja de coca este año y confiscará más de 456 toneladas de la droga, cifras con las que impondrá nuevos récords en su historia de lucha contra el narcotráfico, dijo el lunes el ministro de Defensa.

El país enfrenta una permanente presión de Estados Unidos, el principal destino de los envíos de cocaína, para reducir el área cultivada después de que las plantaciones llegaron a 212.000 hectáreas al cierre de 2019 con una capacidad potencial para producir 951 toneladas métricas anuales, según Washington.

El presidente Iván Duque, se había propuesto erradicar 130.000 hectáreas en 2020, 30% más en comparación con las 100.000 hectáreas destruidas el año pasado, cuando se confiscaron más de 434 toneladas de cocaína.

“La Fuerza Pública ha arreciado su ofensiva contra todos los eslabones del narcotráfico, se destaca que a la fecha se han erradicado 111.131 hectáreas de cultivos ilícitos”, dijo en una conferencia de prensa el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo.

“Hay que destacar también la incautación de más de 456 toneladas de clorhidrato de cocaína”, precisó el funcionario. “Vamos a erradicar 130.000 hectáreas de cultivos ilícitos, que es la cifra más alta de la historia y ya tenemos el número de toneladas de incautación más alta de la historia”.

Colombia busca reiniciar la fumigación aérea de los cultivos de hoja de coca con el herbicida glifosato, que es más eficiente y rápida que la erradicación manual.

El país suspendió en 2015 esa actividad, acogiendo una recomendación de la Organización Mundial de Salud que considera el herbicida como potencialmente cancerígeno y nocivo para la salud y el medio ambiente.

Duque busca cumplir varios requisitos exigidos por un tribunal para reanudar la aspersión, pese a la oposición de ambientalistas y de sectores políticos.

En el narcotráfico, considerado el combustible que alimenta el conflicto armado interno, están implicados grupos guerrilleros izquierdistas, bandas criminales y carteles locales, de acuerdo con fuentes de seguridad.

“El enemigo de Colombia es el narcotráfico, no el glifosato. La violencia de los narcotraficantes que cometen masacres y asesinan líderes sociales, urge que avancemos aceleradamente en la eliminación de los cultivos ilícitos”, aseguró Trujillo.

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