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Andrés Emilio viernes, 15 de febrero de 2013

Colombia, como muchos otros países, es objeto de imitaciones y ‘robo’ de propiedad intelectual por parte de China. Hoy el sombrero vueltiao, propio de los indígenas Zenúes, es reproducido por fábricas en este gigante industrial, comercializado en todo el mundo como si fuera suyo y sin reconocimiento alguno de su origen.

La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), tomó cartas en el asunto y emitió la resolución 439 del 17 de enero de 2012 por medio de la cual “prohibió la comercialización, producción y venta de sombrero fabricado en China”. Sin embargo, existe una preocupación porque en otros países el sombrero vueltiao chino es comercializado sin ningún control, usurpando el producto de los Zenúes y ofreciendo una imagen errónea de lo que naturalmente significa.

Para controlar esto, el Estado colombiano puede acudir a un mecanismo internacional conocido como “denominación de origen”, el cual da una identificación específica a un producto por pertenecer a una zona geográfica determinada. Así las cosas, si Colombia emprende acciones legales la comercialización del sombrero vueltiao estaría limitada en varios países que acogen convenios internacionales de propiedad intelectual.

No obstante no sería tan fácil. Para la abogada Laura Rojas, experta en marcas, patente y competencia desleal, “los chinos tienen para sí mismos la ventaja que no han acogido ningún norma internacional sobre propiedad intelectual por lo que pueden reproducir copias de cualquier producto”

Asimismo para el abogado de la Universidad de la Sabana, Juan Fernando Córdoba, “Colombia puede entablar acciones ante la Organización Mundial del Comercio alegando infracción a la denominación de origen”. En el estado de Zhejiang está la empresa Cangnan Fanlin Arts & Gifts Co, la cual tiene como actividad observar todos los diseños de sombreros del mundo para reproducirlos, eso sí, a un menor precio y con materiales genéricos. Mientras que el precio de un sombrero vueltiao colombiano oscila entre $35.000 y $800.000, uno chino tan sólo cuesta $10.000.

Por si fuera poco, también hay una imitación del tradicional sombrero aguadeño, originario de Aguadas (Caldas). El original ‘aguadeño’ cuesta alrededor de $100.000; la copia vale unos $35.000. Cabe resaltar que otros países han tenido situaciones similares.

A Estados Unidos, los asiáticos le crearon una versión del “cowboy” y también lo han comercializado. Los mexicanos también tienen un ‘par’ en el lejano oriente. Su sombrero, el charro mexicano fue reproducido también.

Por su parte en Colombia hay diversos mecanismos para proteger el que es, por ley, patrimonio de los colombianos. La SIC impuso multas hasta por mil salarios mínimos legales vigentes para quienes lo comercialicen de manera ilegal. Y es que el sombrero ‘made in china’ ha resultado atractivo en el mercado local. Sólo en vísperas del Carnaval de Barranquilla la Policía Nacional incautó 870 “sintéticos” que se pretendían vender. Los integrantes de la Policía están siendo ilustrados por parte de la SIC para el reconocimiento del sombrero. No obstante, no es difícil distinguirlos pues el material que ambos manejan tiene una textura diferente.

A través de una labor liderada por el Superintendente de Industria y Comercio, Pablo Felipe Robledo, han emprendido campañas para promover la originalidad del sombrero y el apoyo a los pequeños empresarios , en su mayoría indígenas del resguardo San Andrés de Sotavento en los departamentos de Sucre y Córdoba. “Resulta necesario tomar medidas para proteger a los consumidores colombianos y extranjeros que adquieran productos o servicios en nuestro país, así como también a los beneficiarios de las diferentes modalidades de protección intelectual como lo es la comunidad indígena Zenú”, indicó el funcionario.

Por otra parte, los sombreros que fueron adquiridos antes de que la resolución entrara en vigencia deberán ser recogidos pues, como lo indica la resolución 439 quien lo ofrezca será sancionado.

“Colombia debe promover su marca “Tejeduría Zenú” con el fin de hacerla más visible internacionalmente, para que así se genere una asociación entre sombrero vueltiao y una marca en particular”, indica José Luis Tami, comunicador organizacional de la Universidad Santo Tomás.

De esta manera, “se podría sacar una ventaja comercial de la denominación de origen, indicó el profesional”, agregó.
 

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