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Colprensa Jueves, 2 de julio de 2015

Estableció que la cifra también sufrió un importante aumento al pasar de 48.000 hectáreas plantadas a 69.000.

Sin embargo, y pese a dicho incremento, no hay evidencias de que haya habido una expansión de la coca hacia nuevos territorios, aunque sí hubo un aumento de esta producción en las zonas protegidas como los parques naturales de La Macarena y Nukak, ambos ubicados sobre los departamentos de Meta-Guaviare. Allí hubo un considerable aumento en las siembras debido a que el precio de la hoja de coca tuvo un incremento de 42%, lo que para los campesinos carentes de beneficios y con el sentimiento de ausencia del Estado, resulta una oportunidad para lucrarse.

El ministro de Justicia, Yesid Reyes, aseguró que la solución no es ni el glifosato, ni la erradicación manual.

“La lección que nos deja este informe es que la represión de la economía ilegal de las drogas que ha usado el país es insuficiente. La aspersión con glifosato es buen ejemplo, ya que si bien en los 12 años en los que se utilizó en Colombia se evidenció una reducción en los cultivos ilícitos, el balance global deja dudas sobre la sostenibilidad de la estrategia”.

Agregó que es necesario replantar esa estrategia y contemplar un nuevo modo de combatir este flagelo, afirmando que “si 40 años después de declarada la guerra a la Droga no la hemos es ganado, es porque las herramientas que hemos utilizado han sido insuficientes”.

Por ello, dijo Reyes que lo que debe ocurrir es que los Programas de Desarrollo Alternativo sean protagonistas en este nuevo momento ya que han demostrado que son sostenibles y una solución real.