Pedro Novoa Martes, 7 de febrero de 2012

De buena fuente hemos conocido que ya se realizó la designación del nuevo Superintendente Delegado, un abogado que cuenta con todos los pergaminos para tomar las riendas de la delegatura y llevarla por un muy buen camino, el cual estará acompañado por un con un equipo de lujo, algunos de cuyos miembros ya se encontraban trabajando en el tema. Desde este punto le auguro el mayor de los éxitos en su gestión.

Ahora bien, cuáles deberían ser los proyectos con que esta nueva Autoridad debería comenzar su gestión. Para dar respuesta a esta inquietud, resultan ser cinco, desde mi punto de vista, los mayores retos que tendrá que enfrentar la Delegatura de Protección de Datos Personales:

1. Concientización y acompañamiento. Como es palpable y conocido por todos quienes hemos tenido que sufrir con llamadas de ofrecimiento de productos no autorizadas, errores en los reportes en las centrales de datos y otras tantas afrentas a nuestra intimidad, Colombia tradicionalmente ha sido un país en que los datos personales y su tratamiento son un tema secundario dentro de las empresas y el sector público. De esta manera, con la nueva regulación y la serie de obligaciones que ella trae, la Superintendencia debe iniciar de manera muy expedita una campaña de capacitación a través de diferentes foros a todos aquellos que manejen este tipo de información, más aún teniendo en cuenta, que una vez entre en vigencia la ley sus vigilados tendrán un período que se extiende únicamente por seis meses para adaptarse a sus lineamientos.

2. Regulación. En este aspecto se deberá realizar una labor de doble vía, primero buscando efectuar algunas modificaciones a la actual normatividad que la hagan mucho más clara para sus destinatarios y segundo desarrollándola a través de sus resoluciones en la cuales deben establecerse pautas de referencia en temas como la información que puede ser objeto de libre manipulación y aspectos mínimos que deben encontrarse en todo acuerdo comercial.

3. Creación del registro nacional de bases de datos. Aspecto relevante para la nueva Autoridad, pues a través de este instrumento podrá llevar un estricto control de quienes en su actividad trabajan con datos personales, cualquiera que sea el objetivo con que lo hagan, y además le permitirá hacer las verificaciones acerca del uso que se les está dando a los mismos.

4. Régimen sancionatorio. Es necesario que se establezcan reglas claras en torno a la manera como procederá en materia de sanciones a sus vigilados, de tal manera que no se vaya a presentar ningún tipo de discriminación o que se pueda dar lugar a que algunas entidades sientan que no se verán afectadas por incumplimientos a sus obligaciones.

5. Constituir a Colombia como un puerto seguro en manejo de la información personal. El gobierno se ha empeñado en sacar adelante a Colombia como un exportador de servicios tercerizados entre los que se incluyen los relacionados con call y cantact centers, pero para esto el país debe recorrer un largo camino hasta lograr ser tenido internacionalmente como un sitio seguro en manejo de la información y está es una tarea que la nueva autoridad tiene que asumir como propia a través de toda su actividad regulatoria, de vigilancia y sancionatoria. Desde aquí, nuevamente deseo la mejor de las suertes a la Superindustria en este nuevo reto, del cual seguramente saldrá librada con creces.

Antecedentes
Tal y como lo veníamos anunciando en esta columna, que se publica dentro del cuadernillo de Asuntos Legales del Diario La República, la Superintendencia de Industria y Comercio, anticipándose a la entrada en vigencia de la ley de información personal, oportunamente creó la nueva Delegatura de Protección de Datos personales.