Juliana Ramírez Prado - jramirez@larepublica.com.co Jueves, 17 de marzo de 2016

Tremolada dijo que la defensa del país no falló, solo agotó una posibilidad y que la decisión del presidente Juan Manuel Santos no surte efectos pues el proceso sigue, pero sin que Colombia esgrima argumentos de defensa.

¿Qué está reafirmando el tribunal con este último fallo?
El derecho internacional no se ajusta al querer del Estado, hay reiterada jurisprudencia internacional que evidencia que antes de un año no surte efectos una denuncia.  Por qué esperar que en esta ocasión -con disposición expresa del pacto de Bogotá- iba a ser diferente. 

¿En qué falló la defensa de Colombia?
La defensa colombiana no falló, agoto una posibilidad -que aunque fuera remota- brindaba tranquilidad a un país que se niega a entender que el derecho siempre estuvo del lado nicaragüense.  El triunfalismo colombiano desde 1969 se basó en hipótesis fácilmente desvirtuables desde el derecho internacional. 

¿Cuál es la salida que le queda ahora a Colombia después de este fracaso?
Aún no se ha perdido nada nuevo,  el debate que resolvió la corte hoy era solo sobre su competencia y si nuestra denuncia al pacto de Bogotá surtía efectos inmediatos. 

En las discusiones de fondo, tenemos perspectivas más favorables en el asunto de la plataforma extendida y muy pocas respecto del incumplimiento de la sentencia del 2012. 

Hay que insistir en la negociación con Nicaragua para zanjar definitivamente este asunto, venimos aplazando esto por 47 años de triunfalismo infundado. 

¿Cómo califica la gestión en este caso por parte de María Ángela Holguín en este caso?
Ha sido la única ministra que reflexionó sobre nuestras posibilidades reales en este caso, todos los presidentes y ministros de relaciones exteriores se subieron al bus de un triunfalismo infundado. Cuando ella en mayo de 2012 mencionó la posibilidad real que el fallo no sería como pensábamos el país le cayó encima sin reflexión alguna. Así, que yo diría que ha sido la ministra más valiente en este largo proceso y que vio frustrada -por un país irreflexivo- su pedagogía en asuntos internacionales.

¿Qué pasará ahora que el presidente Juan Manuel Santos dijo que Colombia no seguirá compareciendo ante la CIJ?
Eso significa declararse estado ausente, no surte efectos el proceso sigue, pero sin que Colombia esgrima argumentos de defensa. No tiene sentido y es alimentar un patrioterismo mal entendido en lugar de hacer pedagogía. 

No podemos decir que somos respetuosos del derecho internacional y solo reconocer las sentencias que nos favorecen. 

Una vez más por mucho que queremos negarnos la Corte Internacional fallo en derecho y todos los académicos que nos hemos pronunciado antes del las sentencias del 2007, 2012 y esta, diciendo que no iban a ser favorable es porque objetivamente no teníamos la razón jurídica.

Pago de Reparación
Nicolás Carrillo, jefe del área de derecho internacional de la Universidad de La Sabana, dijo que si la Corte Internacional de Justicia, tras realizar el proceso de fondo, llegase a fallar a favor de Nicaragua, y Colombia siguiera resistiéndose a acatar la orden, podría ser multada. Lo anterior se traduciría en indemnizaciones millonarias, pues el país centroamericano argumentaría la afectación de no haber podido explotar los recursos que hay en la zona.