Ripe Jueves, 4 de septiembre de 2014

La publicidad de estos servicios debe ser más transparente y responsable desde la óptica social. No se debe hablar de las probabilidades de ganar ni ejercer ningún tipo de presión para que se juegue.

“Debemos proteger mejor a todos los ciudadanos, en particular a los niños, frente a los riesgos que entrañan los juegos de azar online. Los estados miembros, pero también los operadores de juegos de azar, deben lograr un elevado nivel de protección del consumidor en un sector que ha experimentado un rápido crecimiento”.

Con estas palabras presentó el vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Mercado Interior y Servicios, Michel Barnier, la recomendación elaborada por este organismo en cuanto a los juegos online.

Aunque el texto de la UE habla de mejoras legislativas en asuntos como la publicidad, los patrocinios y la prevención de los problemas derivados del juego, hace especial hincapié en la protección de los menores, ya que este apartado es donde se encuentran los problemas más importantes y donde mayores esfuerzos, técnicos y regulatorios, deben realizarse.

Ayuda

La recomendación solicita a los Estados miembros que velen por que los empleados de los operadores de juegos online que interactúen con los jugadores reciban una formación que les permita comprender los problemas que implica el juego.

“Sin duda los países deben hacer todos los esfuerzos normativos necesarios para que los juegos de azar se entiendan como una diversión reservada a los adultos y, en ningún caso, se tolere la participación de menores de edad, que muchas veces son atraídos a este tipo de servicios porque creen que tienen una alta probabilidad de ganar dinero”, explica Francisco Pérez-Bes, secretario general del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (Inteco).

Además de los menores, otro colectivo que requiere especial atención y seguimiento es el de los adictos al juego. Para ellos, la Comisión Europea solicita que se legisle pensando en que los usuarios dispongan de herramientas suficientes para evitar problemas derivados del juego y les permita mantener esta actividad bajo control.

Entre los sistemas propuestos se encuentra la posibilidad de fijar límites de gasto durante el proceso de registro, de recibir alertas sobre pérdidas y de poder tomarse un tiempo muerto.

Además, insisten desde la UE en que los jugadores deben tener acceso, en las webs, a teléfonos de ayuda a los que puedan recurrir para pedir asistencia en relación con una posible conducta adictiva frente a esta actividad y deben poder autoexcluirse de estos sitios web.

Legislación española

Pérez-Bes cree que esta recomendación, que deberá integrarse en las legislaciones nacionales de los estados miembros antes de 2016, servirá de guía para algunos países pero, sin embargo, está convencido de que España no deberá alterar su legislación.

“Nuestro país cumple, desde la entrada en vigor de la Ley del Juego, en 2011, con las previsiones contempladas en dicha recomendación, por lo que no debería suponer un impacto destacable en el sector del juego online de España. Por otro lado, me parece interesante que se hable de una iniciativa de comunicación institucional y espero que esta idea sirva para potenciar la implantación de responsables de cumplimiento normativo en los operadores, que les ayudarán a alcanzar sus objetivos legales y de responsabilidad”.

Por último, el letrado insiste en descartar que la UE quiera alcanzar en estos momentos una regulación armonizada para los 28 estados miembros sobre el asunto de los juegos de azar online.

“No creo que se llegue a una unificación legislativa a corto plazo. Además, este sector es todavía muy reciente en ciertos países, como España o Dinamarca, frente a otros mercados más maduros, como Reino Unido”.