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guillermo cáez gómez martes, 2 de abril de 2013

Según lo informaron los promotores de la revocatoria al Alcalde Gustavo Petro, ya tienen listas cerca de 530 mil firmas para entregar a la Registraduria Nacional para que proceda a verificarlas y de encontrar todo en orden dar paso a que la ciudadanía se pronuncie en favor o en contra del nuestro Alcalde.

Es sorprendente que en menos de lo esperado se haya duplicado la cantidad de firmas requeridas para solicitar oficialmente la revocatoria del mandato del Alcalde de Bogotá; pero lo sorprendente no es el número, es que el Señor Alcalde parece no hacer nada para evitar su descalabro, como lo dije hace algunas columnas, no ha hecho más que fallar al onceavo mandamiento: No dar papaya.

Petro la ha dado toda, en oferta ha puesto su cabeza, su prestigio, su carrera política y lo que es más grave ha puesto a los bogotanos a padecer el laboratorio de ciencias al que convirtió la ciudad, su constante ensayo y error han hecho que esta ciudad ya no soporte más, esto se ve reflejado en la cascada de firmas que se han recolectado o por lo menos eso nos hacen saber.

Debo reconocer que no soy fan de Petro, pero también que en algún momento lo defendí desde este espacio cuando hizo el anuncio de querer implementar un nuevo modelo de recolección de basuras en nuestra ciudad, equiparando en eficiencia a los sectores público y privado; lastimosamente para la ciudad mi creencia fue en vano, la ligereza de sus promesas fueron el combustible de la improvisación de su ejecución. 

Él siempre se mostró como el dedo señalador de la corrupción, de ahí que deviniera su vertiginoso ascenso en la capital, pero mostró que es bueno para poner en la picota publica a los demás y no para administrar, que una cosa es hacer la alineación después del partido, que jugarlo o dirigirlo; algo que no ha hecho en su periodo de gobierno. Pero como siempre la iniciativa de la revocatoria no quedará en más que una propuesta que se convertirá en bandera política de sus promotores, históricamente se han presentado sin número de propuestas en el mismo sentido ¿y qué ha pasado?, todos y cada uno de los Alcaldes a los cuales se les promovió una revocatoria terminaron su periodo, así que no se hagan muchas ilusiones.

Yo no he firmado, ni lo haré; no porque esté de acuerdo con la gestión, todo lo contrario, solo que creo que no me queda bien haberlo defendido en un caso y ahora salir a firmar para que lo saquen. Lo que sí es claro, es que sin duda  estamos en una coyuntura en la que o el Alcalde hace algo por sacar del caos a la ciudad o le va a pasar factura su inactividad, pasividad y falta de gerencia, sería tratar de tapar el sol con un dedo tratar de oficiar de escudero, acá lo que se necesita son hechos, no retórica.

Ahora bien, si de hechos se trata ¿Qué ha pasado con el metro?, ¿con el mantenimiento de la malla vial?, a hoy, nada todo en veremos o en nuevos estudios, si vemos lo que ha dicho el Banco Mundial, seguir haciendo estudios para el metro no es más que un detrimento patrimonial para la ciudad, el cual está basado en la arrogancia de nuestro flamante Alcalde, el mismo que no ha definido nada sobre qué medio de transporte se usará por la carrera séptima y que orondo solo informa por Twitter lo que quiere o le conviene.  No olvidemos que es hora que los colombianos, y en especial los habitantes de esta ciudad reaccionemos, Bogotá Humana se está quedado en un simple eslogan bordado en chaquetas, ya que la idea de hacer una ciudad incluyente no se está viendo por ningún lado, y cierro como siempre lo he dicho cuando de Petro se trata, Señor Alcalde, recuerde que si a Usted le va bien a nosotros los que vivimos en Bogotá también.

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