Reuters Jueves, 19 de diciembre de 2013

El presidente ruso, Vladimir Putin, describió el rescate de Rusia a Ucrania como un acto de amor fraternal para prevenir una crisis económica y dijo que no estaba diseñado para mantener a Kiev lejos del alcance de la Unión Europea.

Rusia acordó el martes pasado comprar la deuda pública ucraniana por US$15.000 millones y una rebaja del precio que paga Kiev por el gas ruso, semanas después de que Kiev rechazó un pacto comercial con la Unión Europea, desatando una ola de protestas de los ciudadanos contra el Gobierno de Kiev.

“Ahora vemos que Ucrania está pasando dificultades (…) si decimos que somos una nación hermana entonces la gente debe actuar como parientes cercanos y ayudar a esta nación”, dijo el presidente Putin.

“De ningún modo está conectado con el Maidan (las protestas en Kiev) o las conversaciones europeas con Ucrania”, agregó.

Putin reiteró que la decisión de reducir el precio del gas fue un movimiento temporal, pero confía en “acordar una cooperación a largo plazo” en el sector energético.

Algunos analistas han sugerido que el rescate de Ucrania es una apuesta en un momento en el que la propia economía rusa es frágil y que se ha decidido por motivos geopolíticos.

Putin, de 61 años, parecía relajado al inicio de la sesión anual de preguntas y respuestas con cientos de periodistas de Rusia que transmitían el acto para toda la nación. A menudo este acto ha durado más de cuatro horas.

 

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