Mateo Jaramillo - mjaramillo@larepublica.com.co Jueves, 17 de octubre de 2013

El reconocimiento del café colombiano, la marca insignia de las protegidas por las denominaciones de origen en el país, no sería el mismo sin Juan Valdez, su burra Conchita o el sombrero aguadeño que porta en cada imagen publicitaria.

En Colombia son 20 los productos protegidos por las indicaciones geográficas o denominación de origen, un instrumento jurídico para indicar la exclusividad el lugar determinado en donde se fabrica o las tradiciones culturales en las que se produce. Por ejemplo, el café colombiano, las artesanías de Ráquira, la tejeduría de los indígenas Zenú o el sombrero aguadeño.

Del origen del aguadeño se ha dicho que fue usado por los obreros que construyeron el canal de Panamá y se esparció por los arrieros y agricultores de las montañas antioqueñas, pero que la industria proviene de los artesanos ecuatorianos, que tejen la paja de toquilla, entró por Nariño y llegó hasta los departamentos de la región cafetera.

Sin embargo, este sombrero se remonta a los tiempos de la colonización antioqueña (siglo XVII – XX), época en la cual fueron fundados los municipios de Sonsón (1797), Abejorral (1808) y Aguadas (1814), y se expandió el cultivo de café y de iraca.

Si bien en un inicio fueron varias las poblaciones que produjeron los sombreros, fue en Aguadas, Caldas en donde se creó un arraigo por el tejido de la mata de iraca, materia prima para los sombreros.

Esta historia local, la tradición de los aguadeños y la calidad de los materiales han sido los elementos para que la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) le otorgara en noviembre de 2011 el registro de denominación de origen al sombrero blanco de cinta negra. Lo que además protegerá a sus productores de réplicas, copias o piratería.

Sombrero vueltiao ‘made in China’
El año pasado llegó al país la producción ‘Made in China’ de los sombreros vueltiaos y los tuchineros y los indígenas zenú de Córdoba se vieron muy afectados por las importaciones desde Asia. En ese momento, el problema era que no tenían la denominación de origen colombiano, por lo que ante los ojos de la aduana la importación de aquellos sombreros no constituía ninguna infracción al comercio ni a los productores.

Así que a los productores les pusieron la tarea de registrar la denominación de origen de este producto que por su tradición hoy se reconoce como un elemento único de Colombia. El, en ese momento, ministro de Comercio, Industria y Turismo, Sergio Díaz-Granados, promovió una campaña para que el 20 de julio se comprara “este bello símbolo de la colombianidad que hoy es reconocido en todo el mundo como un producto ciento por ciento nuestro”.

El golpe a la producción colombiana generó acciones inmediatas del presidente Juan Manuel Santos que viajó hasta China para proteger las artesanías de los Zenú y sentar un precedente para blindar los artículos étnicos en el mercado global.

Asociaciones lograr el registro
El abogado Ricardo Ballesteros, apoderado de la Alcaldía del Municipio de Paipa, titular del queso paipa, dice que estos instrumentos sirven para proteger a la producción de los campesinos de imitaciones en el mercado y para aprovechar las ventajas del reconocimiento en el consumidor.

“No todos los artesanos tienen el dinero suficiente para actuar como empresarios y consolidar las campañas de marketing o presentar los registros mercantiles; pero cuando están asociados, y ya ha pasado bastante agua debajo del puente, esa asociación se beneficia del uso distintivo. Bajo esa economía a escala se benefician los campesinos para que el producto tenga una marca colectiva o una marca de asociación. Funciona como un certificado de un trabajo que está reconocido”, afirma Ballesteros.

Así mismo, el abogado explica que para llegar a la certificación de un producto como el queso paipa, se establecen reglas creadas por los mismos productores.

En este caso deben ser productores de Paipa, Boyacá porque la influencia del clima, temperaturas bajas y húmedas; la leche que produce el ganado de raza Normanda, y la influencia de las zonas termales del territorio; hacen que luego de 21 días de maduración el sabor de este queso sea único en el mundo. Por otra parte, Ramón González, director ejecutivo del Consejo Regulador del Tequila en México, explica los resultados económicos, culturales y sociales luego de haber protegido la denominación de origen.

Pasaron de 35 fábricas de tequila en 1964, a 160 para este año, de estar presentes en 30 países a 120 territorios, de tener en el mercado 300 marcas a 1.500.

Además, hay un nivel de conocimiento mucho mayor, y genera vinculación con el turismo. Por ejemplo, el paisaje agavero (en el municipio de Tequila en el estado de Jalisco, México) fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y “pasamos de tener 60.000 visitantes anuales a 600.000 en los últimos 5 años. La mayoría de turistas es mexicana”, dice González.

Consecuencias del TLC
En agosto de 2013 entró en vigor el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y la Unión Europea, y uno de los capítulos del acuerdo está dedicado a la propiedad intelectual y con ella algunas agremiaciones han sentido un desventaja .

Jorge Andrés Martínez, director ejecutivo de Asoleche, asegura que con la protección de algunos indicaciones geográficas de Europa, en especial los quesos, los lecheros sacarían sus productos del mercado. “No solo Asoleche, sino gremios del sector lácteo como la Andi y Fedegán hemos manifestado la preocupación por el alcance a la protección para algunos quesos cuyo origen se dio en Europa pero que desde hace mucho tiempo se usan con nombre comunes”, dice Martínez y asegura que desde hace por lo menos 90 años, en Colombia se producen quesos como el brie, emmental, o el parmesano como nombres genéricos, así como EE.UU., Argentina o Canadá”.

Para los productores cambiar el nombre de los quesos equivale a sacarlos del mercado. “No tenemos problema la importación de quesos de Europa, pero teniendo en cuenta la complejidad de los nombres y de los productores nacionales”.

Las opiniones

Jorge Andrés Martínez
Director Ejecutivo de la organización lechera asoleche

“Todos los gremios del sector lácteo hemos manifestado la preocupación por el alcance de la protección para algunos quesos cuyo origen se dio en Europa pero que desde hace mucho tiempo usan los colombianos”.

Ricardo Ballesteros
Apoderado de la denominación del queso paipa

“No todos los artesanos tienen el dinero suficiente para actuar como empresarios pero cuando están asociados se benefician del uso distintivo de la marca. Es un tema de mercado que deben aprovechar a su favor”.