Martes, 29 de octubre de 2013

Desde que el país se embarcó en la aventura de la globalización, los gobiernos le han puesto el acelerador a los TLC y a los acuerdos de integración comercial en la búsqueda de nuevos mercados para poner sus mercancías, sin importar los riesgos que implica el no estar preparado en todos los campos para hacerle frente a los desafíos que implica entrar a negociar con economías poderosas.

El correr de los días ha venido develando las fallas protuberantes que aunque han sido advertidas en repetidas ocasiones, el país no ha podido salir de la inercia en que se encuentra. Uno de los temas de mayor relevancia es la modernización de las vías, la infraestructura de transporte y la falta de una logística acorde con los retos de mover las mercancías sin caer en los sobrecostos que hoy afectan la rentabilidad de cada operación.

No avanzar en una agenda interna en materia de infraestructura y logística para poder sacar provecho a estos Tratados, ha frenado la posibilidad de que Colombia se convierta en uno de los países más eficientes y productivos del continente.

El no contar con un sistema férreo eficaz, nos ha privado, del más eficientes modo de transporte en términos ambientales, de ahorro de combustible y bajo costo operacional, como lo tienen países donde su principal medio de trasporte de carga son los trenes.

El anuncio del gobierno de implementar una partida por 200 mil millones para el plan de recuperación ferroviario, que nos pondría a la altura de un servicio de trenes como el Amtrak de los Estados Unidos, simplemente no deja de ser un espejismo.

Como ejemplo, basta con conocer los términos de referencia para recuperar dos tramos, entre Bogotá-Belencito y la Dorada-Chiriguaná, para encontrarnos con que lo que vamos a ver pasar, será una locomotora vieja repotenciada haciendo ruido a 20 km por hora quizá más acorde para un paseo dominical.

El viejo sistema férreo Colombiano construido en el siglo pasado con un ancho de trocha de 91.4 centímetros hoy es obsoleto y muy poco práctico, si se tiene en cuenta que solo puede alcanzar velocidades de hasta 30 y 40 kilómetros, con una capacidad de carga limitada debido a la inestabilidad de los trenes que aplican ese sistema.

Así las cosas, sí Colombia piensa recuperar el sistema férreo, debe pensar más bien, en la construcción del sistema que hoy manejan el 90 % de los países que utilizan este medio de transporte que tiene un ancho de trocha de 1,43 centímetros que nos permitiría viajar hasta velocidades de 100 a 200 kilómetros hora y una capacidad de remolcar 150 vagones de carga.

Colombia debe ponerse seria en el tema de la infraestructura férrea al igual que en su política de vías, si de verdad quiere alcanzar una verdadera competitividad que permita llegarle a los pocos puertos con que opera los TLCs y bajar así los sobrecostos que hoy están por encima del 16 % para los exportadores.

Pues según el Foro Mundial transportar de Cartagena a Hamburgo cuesta dos veces menos que llevar un contenedor de Cartagena a Bogotá.

Datos

En el índice global de competitividad en Colombia ocupa el puesto 108 dentro de 144 países.

Según Ministerio de Transporte Colombia posee una red férrea de 3.468 km, de los cuales el 56.5 % están en proceso de ser concesionados, el 38.$% es decir 1.332Km está inactivo y el 4.3 % están en comodato a las compañías privadas

Según el sistema Nacional de evaluación y gestión del DNP 2012, en cuanto a la red pavimentada, de los 1.900 kilómetros propuestos, se ha construido el 20%, unos 300 kilómetros.

Doble calzadas se espera tener para el 2018- 4.398 kilómetros y hoy solo están operando 842, apenas el 14 %.