Santiago Fandiño Ricaurte-Asociado Del Hierro Abogados

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Santiago Fandiño Ricaurte viernes, 23 de abril de 2021

Hoy el derecho, como todas las profesiones, debe transformarse y qué mejor que aprovechar las nuevas tecnologías. El desarrollo de la tecnología “Blockchain”, la misma con la que opera las criptomonedas, es ideal para almacenar Contratos Inteligentes, debido a la seguridad y solidez de sus procesos. Es así, como se deben explotar estos avances tecnológicos con el fin de aportar nuevas ideas y soluciones al mundo jurídico.

¿Qué es y qué no es un Contrato Inteligente?

El término fue fijado por Nick Szabo en 1994 quien definió los contratos inteligentes como “Un protocolo transaccional computarizado que ejecuta los términos de un contrato.”

De esta manera, son un tipo de software, que se puede programar como cualquier otro software, diseñado para realizar una serie de tareas de acuerdo a instrucciones ingresadas previamente y que tienen la capacidad de cumplirse automáticamente.

No se trata solamente de diligenciar datos autónomamente, almacenar electrónicamente documentación o permitir la firma electrónica, como se ha hecho hasta ahora, sino que estos programas van a realizar todo un análisis y se ejecutan de acuerdo a su lógica interna programada. En términos sencillos, serán códigos almacenados en la red que verifican, ejecutan y hacen cumplir las condiciones de un acuerdo sin la intervención de terceros.

¿Cuáles son las ventajas de los Contratos Inteligentes?

Gracias a los Contratos Inteligentes se va a permitir que los acuerdos entre las partes, i) se puedan ejecutar sin la intervención de las partes o un tercero ii) se asegura su validez e integridad y iii) proporciona certeza en cuanto al cumplimiento de las obligaciones establecidas.

El Contrato Inteligente va a ser capaz de delimitar reglas y consecuencias precisas del mismo modo que lo haría un contrato tradicional, pero con la diferencia que puede tomar información de terceros, procesarla según las pautas establecidas en el contrato y adoptar cualquier disposición que se requiera como resultado de lo acordado. Así, el contrato tendrá la ejecución automatizada de las prestaciones pactadas dentro del código informático.
Además, el código programado almacena una copia exacta de la cadena en todos los participantes de la red, por lo que resulta casi imposible alterar la misma, permitiendo la veracidad y seguridad de la información almacenada; ya que no se podrá perder, modificar o eliminar.

¿Cómo está el panorama en Colombia?

Si bien en los últimos años la tecnología ha permeado el mundo jurídico, al existir aplicaciones que automatizan pagos, pedidos, servicios de transporte; los Contratos Inteligentes plantean una evolución de fondo. En Colombia no hay una regulación al respecto. Hoy por hoy, ya se empieza a hablar de regulación a las criptomonedas, y por ahora es una zona gris con potencial de ser explotada.

Permitir que los negocios jurídicos se regulen por protocolos computacionales que ejecutan y hagan cumplir las condiciones de un acuerdo, sin la intervención de terceros, será desafiar el mundo jurídico preestablecido.
En últimas, los abogados serán quienes van a tener el enorme reto de no solo relacionarse con el mundo jurídico, sino que ahora con lenguajes de programación informática.

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