Andrea Caicedo Lunes, 9 de marzo de 2015

Es común que las zonas de frontera estén expuestas a fundamentar su economía en actividades como el comercio y el turismo, dejando a un lado la producción de bienes y la prestación de servicios propias del sector industrial.

Esta situación va en detrimento de la economía y usualmente abre las puertas a actividades ilícitas como el contrabando.  

Para contrarrestar esta situación, promover y desarrollar procesos productivos en las zonas de frontera, se crearon las Zonas Especiales Económicas de Exportación – ZEEE mediante la Ley 677 de 2001. 

Para incentivar las inversiones en estas zonas, los requisitos de acceso fueron flexibilizados a través del Decreto 752 de 2014.

¿Qué es una ZEEE?
Es una figura legal que otorga un tratamiento especial en materia tributaria, aduanera y laboral a quienes se instalen en los municipios y áreas metropolitanas de Cúcuta, Buenaventura, Valledupar e Ipiales para desarrollar proyectos industriales que involucren la producción de bienes y la prestación de servicios con destino a la exportación.

¿Quiénes pueden ser reconocidos como usuarios de las ZEEE?
Podrán ser usuarios las personas jurídicas que celebren el contrato de admisión, sin importar su nacionalidad. Igualmente se considerarán usuarios las personas jurídicas nacionales o extranjeras, establecidas en Colombia con NIT propio, que adelanten obras de urbanización, construcción e infraestructura de servicios básicos, tecnológicos y civiles, al igual que aquellas que se dediquen a la formación de recurso y potencial humano especializado.

¿Cuáles son los beneficios de las ZEEE?
En materia aduanera, los proyectos industriales calificados como ZEEE tendrán un tratamiento equivalente al de los usuarios industriales de bienes o de servicios de Zona Franca y en consecuencia la introducción de bienes de procedencia extranjera a esta área no causa tributos aduaneros (arancel e IVA).

De igual forma las ZEEE podrán generar jornadas laborales sin recargos nocturnos, dominicales ni festivos, descontar el 50% de los aportes en cajas de compensación y suscribir contratos laborales con régimen de salario integral para personas con ingresos de 3 salarios mínimos en adelante.  

Los pagos, abonos en cuenta y transferencias al exterior por concepto de intereses y servicios técnicos efectuados por las sociedades comerciales, no están sometidos a retención en la fuente ni causan impuesto sobre la renta, siempre y cuando dichos pagos estén directa y exclusivamente vinculados a las actividades industriales que desarrollen las sociedades constituidas para la ejecución de los proyectos.

¿Qué cambios se hicieron a los requisitos para que un proyecto sea calificado como elegible?
En materia de compromisos de inversión, la ley 677 establecía que el proyecto calificado como ZEEE debía acreditar una inversión de US$1 millón durante los primeros dos años, cifra que debía ser aumentada a US$1,5 millones en el tercer año y a US$2 millones en el cuarto año. 

Para mejorar el acceso a esta figura, el Decreto 752 de 2014 dispuso que los proyectos que se presenten hasta el 31 de diciembre del año 2015 deberán acreditar una inversión mínima de 35.000 UVT por proyecto (aproximadamente US$500.000) y los que se presenten con posterioridad deberán acreditar una inversión mínima de 75.000 UVT por proyecto (aproximadamente US$1 millón).  

En materia de acceso a mercados el porcentaje de ventas de la empresa reconocida como ZEEE al exterior se redujo de 80% a 50%.