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Isis Beleño - ibeleno@larepublica.com.co lunes, 23 de octubre de 2017

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Uno de los riesgos más comunes para la estabilidad económica es la transmisión del patrimonio en vida a los hijos y la no diferenciación de patrimonio familiar del operacional.

Cuando llega el momento de la transición generacional en las empresas familiares no hay una receta que le indique al fundador o al líder de la organización cómo debería ejecutarse esa transición. Por ello, es clave evidenciar con anterioridad los riesgos que implica este proceso para proteger tanto el patrimonio familiar como el de la compañía.

Para lograr que un proceso de protección patrimonial sea exitoso, será determinante la ayuda de expertos en asesoría legal y corporativa, como la firma Suárez Consultoría, que anticipan a los empresarios cualquier tipo de eventualidad con el fin de que no se pongan en peligro años de trabajo y la seguridad económica de los miembros de un grupo familiar.

“Una buena asesoría legal permite llevar la transición generacional de forma segura y minimizando las eventuales situaciones negativas que afectan la estabilidad patrimonial”, indicó Felipe Suárez, abogado de la firma Suárez Consultoría, entidad que lleva 23 años asesorando a empresas familiares por medio de un acompañamiento integral para el diseño e implementación de estructuras y esquemas tendientes a salvaguardar el patrimonio familiar.

En la mayoría de las ocasiones, se piensa en quién recibirá el mando y cómo deberá hacerlo; no obstante, se subestima la protección patrimonial del empresario fundador. Según esta firma, entre los riesgos más comunes que ponen en peligro el patrimonio están la propiedad de inmuebles y de acciones en cabeza de personas naturales, la no suscripción de capitulaciones matrimoniales o la cesión del patrimonio a herederos sin medidas de protección.

Asimismo, también aparecen otros riesgos como el de figurar como avalista de compromisos empresariales, el traspaso de bienes a terceros sin asegurar la titularidad o el retorno, la falta de revisión de los compromisos fiscales o tributarios dentro y fuera del país, y la concentración del riesgo como consecuencia de no separar los bienes de la empresa de los personales o familiares.

Para minimizar ese problema, la firma Suárez Consultoría realiza un diagnóstico detallado del patrimonio familiar en el que se evidencian todos los riesgos para generar una estrategia desde las particularidades de cada familia. “No hay un esquema único para un plan de protección patrimonial familiar, cada familia tiene una realidad diferente”, afirmó Suárez.

Entre las razones que motivan a las familias a implementar un plan de protección familiar se encuentran el cambio de residencia, retiro en la dirección de las empresas, preservación de las compañías, planeación transfronteriza y protección a familiares.

En la búsqueda de las mejores estrategias, es indispensable que las firmas asesoras cuenten con servicios de solución integral representado en un equipo interdisciplinario.

“En la firma, nos apoyamos en profesionales de diferentes áreas. Nosotros contamos con abogados, psicólogos, administradores, economistas, financieros y comunicadores, expertos temas corporativos para interpretar el contexto y la realidad de cada uno de nuestros clientes”, concluyó Suárez.

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