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viernes, 2 de mayo de 2014

Con sus dos dedos de frente en vez de salir a dar disculpas públicas porque le volaron la piedra, cosa que le puede pasar a cualquiera; la fórmula vicepresidencial del presidente candidato Santos se ha dedicado a justificar el hecho de insultar a un ciudadano, aduciendo una campaña de desprestigio y una persecución política en sus encuentros con los eventuales votantes. La opinión pública, ajena a estos sucesos, nuevamente lleva las de perder y se siente insultada si no comparte las posiciones partidistas del señor Vargas.

A nivel mundial y en comunicación política, existen múltiples estrategias para desacreditar campañas, para posicionar candidatos y para destruir imágenes. Ese es un truco que aunque cuestionable y viejo ha tomado ventaja a la hora de difundir un mensaje y unas propuestas que al final ni se cumplen ni se compran.

Desde los micrófonos abiertos, hasta sentar a un candidato al lado de las luces del estudio para que sude y se vea incómodo; desde la contratación de damas de compañía y fotografías espías, hasta la presencia de opositores infiltrados en las reuniones de equipo; la historia es testigo de candidatos que han salido por la puerta de atrás al caer en esas trampas reprochables que destruyen el debate racional y los disminuyen a su mínima expresión.

Nunca será un problema equivocarse, caerse, utilizar un mal término o una cifra errada; el problema es desconocer ese tipo de estrategias reprochables y denotar falsedad al acercarse a los votantes. La foto con el niño cargado, la foto del tinto en pocillo desportillado, la foto del plato de lechona y el baile con la palenquera del pueblo, evidentemente ya está mandada a recoger en un país que necesita que no le sigan robando la plata de los impuestos, que la educación se vuelva competitiva y que la plata de la salud no se invierta en costosas y excéntricas cenas sino que se invierta en los miles de enfermos que mueren esperando ser atendidos en una fila.

Necesitamos debates, necesitamos ideas y necesitamos gobernantes que no se dejen provocar a pesar de la adversidad. Si alguien que conoce bien las estrategias jjrendonezcas que ya mencionamos y se deja provocar por un ciudadano malintencionado, ¿qué podríamos esperar si lo provocan con una buena cantidad de dinero?

Según el artículo 202, “el Vicepresidente tendrá el mismo período del Presidente y lo reemplazará en sus faltas temporales o absolutas, aún en el caso de que éstas se presenten antes de su posesión”; “En las faltas temporales del Presidente de la República bastará con que el Vicepresidente tomo posesión del cargo en la primera oportunidad, para que pueda ejercerlo cuantas veces fuere necesario. En caso de falta absoluta del Presidente de la República, el Vicepresidente asumirá el cargo hasta el final del período”. Amigos lectores de estas empíricas columnas, el que Clara se suelte el pelo, Oscar Iván sonría, Enrique viaje al chocó, Marta Lucía se quite el esparadrapo o Juan Manuel “choque esas cinco” con Germán, no quiere decir que ellos sean nuestros íntimos amigos. De nuestro criterio depende el futuro de este país, recuerden que este mes acogerán todas nuestras ideas y los próximos cuatro años implementarán las de ellos. 

En este país, en el que 98% de las personas no viajamos en business class, en donde no siempre estamos de acuerdo con las ideas y dogmas de algún candidato o partido, las fórmulas vicepresidenciales del actual Presidente nos han tildado de zarrapastrosos y gamines. Posiblemente lo seamos y posiblemente nos merezcamos esos y otros insultos;  al fin y al cabo votamos por ellos.

Queridos gamines y zarrapastrosos, ¡esta vez, votemos en serio!

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