Colprensa Domingo, 21 de diciembre de 2014

El secretario de transparencia, Camilo Enciso, da un balance de los logros en la lucha anticorrupción y los retos que representarán canalizar y controlar los recursos que llegarán al país tras la firma de la paz. 

Son tantos los casos de corrupción que a los colombianos ya no les sorprende cuando se ‘destapan’ escándalos de este tipo ¿A qué se debe? ¿Cuánto pierde el país por este delito? 
Hay que contemplar dos factores que son importantes. Sí, los colombianos sabemos que hay corrupción pero también es importante reivindicar el nombre de los funcionarios públicos honestos. En Colombia más de 97% de los funcionarios del Estado no tienen investigaciones ni disciplinarias, ni penales, ni fiscales. Eso quiere que decir que la inmensa mayoría hace las cosas bien. 

Ahora con las manzanas podridas, las ovejas negras, es vital que podamos ser contundentes en casos emblemáticos y enviar un mensaje de prevención general que demuestre que el trabajo colaborativo de las diferentes entidades públicas es posible. 

Hace pocos días se conoció un caso de corrupción en el Icbf ¿hay sectores como éste que tengan medidas especiales? 
La corrupción en Colombia se encuentra en muchos sectores, pero hay escenarios que el gobierno nacional está priorizando y esos sectores son los que tienen que ver con los recursos que van dirigidos a la niñez, a la educación y a la alimentación de los menores, así como el sector de hidrocarburos, salud e industria farmacéutica, y saneamiento y agua potable. 

¿Con qué política se defienden esos sectores de la corrupción? 
Estamos en el proceso de creación de una comisión interinstitucional de lucha contra la corrupción en la cual participan la unidad de análisis de información financiera, que monitorea los movimientos de cuenta y flujos de dineros de personas que puedan hacer parte de corrupción; y la dirección nacional de investigación, así como con la Policía Nacional. 

La eventual firma del proceso de paz traerá consigo muchos aportes y recursos para el postconflicto ¿cuál será el plan de la secretaría de transparencia para evitar que estos recursos lleguen a manos equivocadas? 
Lo primero que le dijimos al gabinete de gobierno fue que la estrategia de lucha contra la corrupción tenía que estar en un lugar de centralidad en el marco del proceso de implementación de los acuerdos de paz. Colombia debe darle una seguridad absoluta a la comunidad internacional de que los recursos que nos van a entregar no se van a ir por el drenaje de la corrupción. 

Para esto elaboramos una estrategia con énfasis sectorial y territorial y un plan de acompañamiento y vigilancia permanente a zonas de consolidación afectadas por el conflicto, donde si no llegan los recursos podría volver a aparecer la violencia. 

¿Cuáles son las zonas con mayor riesgo de corrupción? 
Generalmente las que más ha golpeado el conflict: El Magdalena Medio, los Montes de María, el Chocó y algunas zonas de Nariño que han sido rutas de salida tradicionales para la exportación de coca o que han sido tradicionales espacios de confrontación entre grupos armados, en esas zonas es muy importante consolidar la presencia del Estado y activar mecanismos que eviten la pérdida de los recursos. 

¿En Colombia hay poca denuncia ciudadana? 
A veces el problema es que esa denuncia no contiene los elementos que conducen a una investigación que genere hallazgos de corrupción. Necesitamos educar mucho mejor a los veedores y generar un canal de denuncia más efectivo. 

¿Qué avances anticorrupción destaca en este 2014? 
Logramos la expedición de la ley 1712 de 2014 que es la ley de transparencia y acceso a la información, esa es la herramienta más poderosa que tiene hoy la ciudadanía para la fiscalización y control de cómo se están manejando los recursos. 

También pusimos en marcha el observatorio anticorrupción, que monitorea cómo avanzamos en 16 indicadores de cómo se implementa la política pública anticorrupción. Asimismo, tuvimos investigaciones importantes que llevaron a destapar situaciones de corrupción concretas como el de la Unidad Nacional de Protección y a lo que ha pasado con alias ‘La gata’. 

¿Habrá algún tipo de control para los partidos políticos? 
Los partidos a veces son vehículos para cometer actos de corrupción y para la consumación de delitos electorales, creemos que no están siendo lo suficientemente transparentes de cara a la ciudadanía. 

Con la cooperación de la Unión Europea estamos haciendo un proyecto para promover escenarios de transparencia con los partidos. Queremos que tengan una manera de contarle a la ciudadanía de quiénes y cómo se gastan los recursos que reciben. 

Otro reto será sacar adelante la ley de lobby y la ley anticontrabando que ya pasó a tercer debate en el congreso, porque el problema del contrabando es que financia directamente la corrupción.