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Emanuela Guevara - eguevara@gomezpinzon.com miércoles, 20 de mayo de 2020

La propagación del covid-19 ha sacudido los mercados financieros y múltiples operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A) se han visto frenadas a la espera que se despeje la incertidumbre producida por la pandemia y el impacto de las medidas adoptadas por los gobiernos para combatirla.
En línea con las tendencias mundiales, la actividad transaccional en América Latina, en lo que va corrido del año, reporta una caída de 30% en el número de operaciones en la región, según firmas especializadas como Mergermarket y TTR.

¿Cómo se afectada el mercado de fusiones y adquisiciones?
En las circunstancias actuales, no solo las expectativas de los vendedores frente a potenciales adquisiciones se han visto truncadas, sino también, transacciones en marcha pendientes de cierre se han visto impactadas por los derechos de resolución, ajustes de precio o los efectos sustancialmente adversos producto del covid-19.

Paralelo a este escenario, sin embargo, la crisis ofrece oportunidades para inversionistas estratégicos dispuestos a soportar un mayor riesgo y la incertidumbre propia del tiempo que vivimos. Una de estas oportunidades consiste en la adquisición de compañías en crisis, que afrontan dificultades que comprometen su flujo de efectivo, su habilidad de obtener financiamiento y/o su capacidad de atender sus deudas y, por tanto, se encuentran en una situación de insolvencia o ad portas de experimentarla.

En esta clase de operaciones, conocidas también como turnaround investing o distress acquisitions, las compañías en crisis representan un target atractivo para los inversionistas más avezados con disponibilidad de recursos. Los potenciales compradores tendrán la posibilidad de adquirir las acciones, los activos o la deuda de las compañías en crisis a precios descontados que reflejan las dificultades que éstas enfrentan.

Lo anterior, ya sea a través de la compra o suscripción de acciones, una fusión, la compra de activos o la adquisición de la deuda con la posibilidad de capitalizarla. Siendo esta última alternativa, una de las más preferidas por la prelación de pagos de la deuda respeto de las obligaciones de la compañía frente a sus accionistas.

En general, la adquisición de compañías en crisis comporta un racional anticíclico, en tanto los inversionistas apuestan por un cambio que haga que luego de su inversión estas compañías recuperen su viabilidad operativa y financiera, generando atractivos márgenes de rentabilidad. Las compañías en crisis requieren nuevos recursos de capital que permitan contrarrestar las dificultades que experimentan, producto de un problema de caja principalmente, y al no tener los recursos al interior de la compañía, ni contar con el apoyo del mercado financiero, se hace necesario contemplar nuevos inversionistas.

Usualmente, el turnaround del negocio dependerá de la inyección de los nuevos recursos, pero en esta oportunidad, producto de los efectos del covid-19, esta estrategia anticíclica deberá enfrentar un panorama de incertidumbre adicional que podrá comprometer la viabilidad del negocio, por lo que este tipo de inversionistas tendrán que ser más cautelosos.

Sin duda, a pesar de los esfuerzos de los gobiernos y de los empresarios para contrarrestar los efectos del covid-19, muchas empresas experimentarán dificultades para asegurar su liquidez y estarán en la mira de este tipo de transacciones, siendo previsible que la adquisición de compañías en crisis se haga más frecuente, aportando dinamismo al mercado de M&A en un futuro cercano.

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